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Convivencia

Como entendemos la convivencia en la escuela

La razón de ser de un proyecto de convivencia nace del cometido propio de la escuela: provocar el encuentro entre quien viene a aprender y quien eligió ser su guía.

La convivencia se construye mediante un proceso participativo y abarcador de los que formamos parte de la comunidad escolar.

ConvivenciaToda convivencia remite a valores. En nuestra escuela lasallana acentuamos los siguientes valores: VIDA, RESPETO, TOLERANCIA, LIBERTAD, VERDAD, SOLIDARIDAD, HONESTIDAD, JUSTICIA. Estos valores subyacen a toda práctica educativa. Direccionan criterios, sustentan políticas, animan decisiones.

Creemos que construir la convivencia no significa poner el acento en lo punitivo, sino en lo educativo, que puede desprenderse de cualquier situación cotidiana escolar.

Poner el acento en lo educativo significa basarse en la PALABRA. Es decir, creer en la palabra como aquello más propio del sujeto y, en consecuencia, el mejor camino para la comunicación, el crecimiento y ubicación en el contexto.

Creer en la palabra es buscar espacios para ponerla en juego. Esto sólo se puede dar en un proceso de participación. Este proceso transforma la escuela porque crea lazos, compromiso, personaliza, nos saca del anonimato, de ser un número en la lista.

Para poder hacer real el proyecto de convivencia es imprescindible que revaloricemos la vida, con todo lo que esto implica. Construir la convivencia no tiene como meta principal que nadie se lastime, que nada se rompa y que todos nos llevemos mejor. Los conflictos son propios de toda institución y en especial son propios de la escuela.

Construir la convivencia es la única manera posible de impulsar la vida.

Este proyecto de convivencia se contextualiza en los actuales tiempos de crisis: de familia, de sociedad, de representatividad, de valores... Vivimos en una época compleja y complicada, que desafía nuestra creatividad. Pero vivimos en ella y no en otra. Educar en la convivencia en estos tiempos supone reflexiones profundas. Vivir y “vivir con otro” –convivir- nunca fue fácil ni rápido.

Ahondar la reflexión sobre la convivencia supone profundizar el concepto de CONFLICTO . Entendemos por conflicto a “las fuerzas que se oponen, intereses de personas y grupos que se contraponen entre sí o con los objetivos de la institución. El conflicto es inherente a las personas, los grupos, las instituciones”. (Ianni y Pérez).

Frente al conflicto, la escuela y las personas que en ella se desempeñan pueden asumir diversas posturas. Pero enfrentar seriamente el conflicto supone ASUMIR EL COMPROMISO con todos los miembros de la institución y abordarlo, reconociendo que se tienen posibilidades y limitaciones. Esto permite redefinir el conflicto y buscar la mejor solución posible.

Una buena convivencia no asegura que no haya conflictos, pero sí asegura que puedan solucionarse con la mayor economía de esfuerzos y tiempo, y sobre todo del sufrimiento y padecimiento de los actores implicados.

La reflexión sobre la convivencia está íntimamente unida a la reflexión sobre la normativa y las sanciones.

Las situaciones conflictivas generadas por el incumplimiento y/o la transgresión de normas institucionales, deben concluir con la aplicación de la sanción o medida correspondiente. La finalidad de estas medidas es alentar ciertos comportamientos y limitar e inhibir otros.

Por sanción se entiende la pena que se establece cuando alguien inflinge una ley. Se aplica al quebrantarse una norma.

Estas normas deber ser elaboradas y conocidas por los actores institucionales.

Las sanciones deben cumplir una función educativa. Si no hay sanción, hay injusticia, por lo tanto hay impunidad .

Para la aplicación de las sanciones nuestra escuela establece los siguientes criterios:

  • Las normas deben ser conocidas y comprendidas por todos los actores institucionales
  • Se debe asegurar el derecho a la defensa
  • Deben cumplir una función reparadora más que punitiva
  • Las faltas y transgresiones deben ser contextualizadas. La sanción variará de acuerdo con el grado de responsabilidad que le compete al sancionado.
  • Deben aplicarse en forma gradual y progresiva.
  • Deben existir procedimientos de revisión y mecanismos de regulación